viernes, 26 de enero de 2007

Crónica de Tren

Son las 10.00 de un fin semana común y corriente, busco un asiento en el cual su perimetro no esté muy poblado (factor mas importante para ubicarse en el tren), al acercarse la hora de salida, la cantidad de gente sube exponencialmente, en consecuencia se sienta un niño en frente mio -no es esta la primera vez, de hecho es mas que habitual- cualquiera creerá que ésto no representa ningún problema, pero el viaje es largo, bueno ni tanto, pero para el menor de edad lo es, en fin, siempre llego a casa con las rodillas sucias. Les dejo esta inquietud

1 comentario:

milkorval dijo...

hola aparte de fome me realizo dos preguntas de porque llegas con las rodillas sucias 1 o te vomita el niño o 2 te mea porque no hay baño ahhhhhhhh